jueves, 17 de julio de 2008

EL LOBO - QUE VIENE EL LOBO ¡¡¡¡¡¡¡



Una vez temido y odiado, el lobo común es hoy un símbolo querido. A pesar de todas las historias, ha habido sólo tres casos regitrados de lobos que han atacado a seres humanos en Norteamérica, y ninguno de los ataques han sido mortales. Sin embargo, los lobos cazan en manadas y pueden matar tanto a ganado como a ciervos, caribú, y alces.



Especies relacionadas del genero Canis:


Perro (Canis familiaris)

Coyote (Canis latrans)

Lobo rojo (Canis rufus y Canis lycaon)

Chacal (Canis aureus)


Habitad: Variable dependiendo de la subespecie.


Subespecies de lobo
Los lobos (Canis lupus) son todavía, a pesar de la persecución de que han sido objeto, los cánidos con la distribución más amplia. Habitan en toda Eurasia y Norteamérica, y han sido introducidos en Australia. Su hábitat varía desde los témpanos de hielo de Groenlandia a los desiertos de Arabia o las selvas de la India. Tan vasta distribución ha permitido la aparición de distintas subespecies, que se diferencian en el tamaño, color y longitud del pelaje o proporciones del morro o las orejas. Se han descrito más de 50 subespecies de lobo y más abajo se enumeran 32. No obstante, revisiones posteriores han ido condensando la lista de subespecies, reduciéndolas en algún caso hasta 13 (una cifra más realista), 15 si se incluyen al perro y al dingo y 17 contando dos subespecies recientemente extinguidas.

El perro está considerado una subespecie doméstica del lobo bajo el nombre de Canis lupus familiaris, a pesar de las múltiples formas domésticas existentes.

Sus cerebros están altamente desarrollados, por lo que estos animales están considerados más inteligentes que la mayoría de los otros grupos.

Además del lobo, la familia de los cánidos también incluye el perro doméstico, el coyote, las distintas especies de chacales y el dingo.

La constitución del lobo indica inmediatamente su capacidad depredatoria. Las 42 piezas de sus fuertes mandíbulas, su amplia caja torácica y sus voluminosos músculos maseteros, que dan a sus ojos esa característica forma almendrada, son fruto de una pragmática evolución al servicio de sus funciones de depredador en la escala trófica.

Un lobo adulto puede tener una longitud de entre 100 y 120 centímetros, y una alzada a la cruz de entre 60 y 70 centímetros. El peso varía entre 30 y 50 kilos, aunque se han encontrado ejemplares de hasta 75 kg. Las hembras tienen unas dimensiones y peso inferiores a los de los machos.

Las variaciones de tamaño entre unas subespecies y otras pueden explicarse por las diferencias de temperatura de las zonas en las que habitan. Hay una relación inversa entre la temperatura ambiente y el tamaño corporal de un animal de sangre caliente. Aquellos animales de regiones más cálidas tendrán una masa corporal menor que aquellos otros que habitan regiones más frías (Bergman y Allen).

La edad del lobo en buenas condiciones de supervivencia puede alcanzar los 16 años.



Ecología del lobo
El lobo es un superdepredador que ocupa, en su hábitat natural y sin competencia del hombre, la parte superior de la pirámide nutricional.

Esto significa que se trata de un depredador que carece de competencia externa para la regulación de su población, y que su crecimiento está sólo limitado por:
La disponibilidad de alimento suficiente en su territorio (los lobos pueden recorrer en itinerancia hasta cien kilómetros diarios).
Las enfermedades que puedan diezmar su población


Cuando tiene lugar la aparición del hombre —también un superdepredador— la situación cambia, porque:

El hombre considera al lobo un peligro para sí mismo
El lobo y el hombre compiten en la caza de otros animales situados en una posición inferior dentro de la pirámide nutricional (jabalíes, corzos, cabras montesas, conejos).
En situaciones de carencia alimentaria el lobo amplía los límites de su territorio natural de caza en busca de alimento, llegando a atacar ocasionalmente a rebaños de ovejas o cabras.
El lobo es además un animal social, que vive fuertemente vinculado a un grupo —manada—, que es la base de la estructura social. Dentro de esta manada los comportamientos están fuertemente reglamentados en base a una jerarquía estricta.

Alimentación
El lobo es un carnívoro depredador. La mayor parte de su dieta está compuesta por presas cazadas, aunque ocasionalmente puede competir con aves carroñeras por los restos de animales que han muerto de forma natural o por accidente, así como por restos provenientes de vertederos cercanos a núcleos de población humana. También es conocido el hábito, en determinadas estaciones, de consumir alimentos de origen vegetal, tales como frutos silvestres.

Sus presas naturales son grandes hervíboros y otros mamíferos de menor porte, como zorros, perros, conejos y liebres. También en ocasiones cazan jabalíes solitarios o atacan al ganado doméstico.


Todo el sistema digestivo del lobo está adaptado para procesar materia animal: agarrarla, desgarrarla, digerirla y eliminarla. En el extremo delantero de este sistema es fácil apreciar las especializaciones de los dientes delanteros para una vida carnívora.

El tamaño de las piezas que un lobo traga enteras es impresionante. El movimiento de su lengua probablemente ayuda sustancialmente al animal a tragar esos trozos. La saliva del lobo seguramente tiene poca carga enzimática (la de la saliva del perro es nula), por lo que quizás sirva más como lubricante extendido por la lengua que como digestivo. La lengua también les sirve para limpiar los huesos de sus presas y para lamer sangre caída sobre la nieve o el suelo.


Reproducción
El lobo tiene una camada (en raras ocasiones dos) anualmente, de entre tres a ocho cachorros. La loba amamanta a sus cachorros mientras que el macho le alimenta a ella cazando y regurgitando la comida que ha ingerido durante la caza. La lactancia dura alrededor de un mes.


Los lobeznos (cachorros de edad inferior a tres meses) son alimentados indistintamente por cualquier miembro de la manada.

Al cumplir los tres meses los lobeznos pasan a llamarse lobatos. Al cabo de un año tienen ya la morfología de adulto. Al cabo de un año y medio dejan de ser lobatos para pasar a ser lobos.

Según algunos estudios (Rodríguez de la Fuente) existe una fuerte tendencia a la monogamia en las parejas de lobos.

Hábitos sociales del lobo
El lobo, al igual que el hombre, es un ser eminentemente social. Un alto porcentaje de su comportamiento está determinado por sus relaciones con otros miembros de su especie con los que forma manadas con el fin de obtener ventajas frente al medio de cara a la propia supervivencia.
Se puede decir que la unidad fundamental es la manada aunque, como veremos, se dan casos de individuos aislados en busca de otros individuos aislados con los que formar una nueva manada o, menos frecuentemente, de otra manada en al que integrarse.



El aprendizaje del comportamiento social del lobo comienza desde el momento de su nacimiento. Dentro de su propia camada se establecen pronto roles de comportamiento bien definidos en los que unos individuos prevalecen sobre otros por su carácter o su potencia física. Este inicio resulta crucial para el posterior desarrollo de los individuos porque determina inequívocamente el orden por el que se puede acceder al alimento.

Ya desde los juegos de los lobeznos se puede apreciar cómo unos dirigen, organizan o reprenden a aquellos de sus hermanos que tienen un estátus inferior al suyo. Los individuos más apocados o más débiles pueden quedar relegados del resto e incluso ser repudiados por la propia madre si su debilidad es manifiesta.

Ambos sexos cuentan con su propia jerarquía. Los individuos que ocupan la posición más alta dentro de ésta se denominan individuos "Alfa", los siguientes "Beta", y así sucesivamente. Los que ocupan la posición más baja se conocen como "Omega". Dentro de la dinámica de la jerarquía se presentan situaciones en las que un individuo reta a otro de posición superior por razones alimentarias o reproductivas (ya que la jerarquía gobierna también estos aspectos de la vida del lobo).

La principal actividad de la manada, la caza que le proporciona alimentos, se hace en grupo.


Durante las cacerías el trabajo está perfectamente distribuido. El lobo es un animal en el que la resistencia prima sobre la potencia. Por esta razón la táctica de caza consiste en agotar a la presa,
persiguiéndola hasta que su captura se hace posible.

El control y la disciplina en la manada es fundamental para que esta caza en equipo tenga éxito. Cuando despliegan un ataque sobre una presa, los lobos no aúllan ni ladran, pero sí gruñen y llegan a castañetear los dientes. Por el contrario, los perros suelen ser extremadamente ruidosos, lo cual ha servido a veces para poder determinar la identidad de los depredadores que han llegado a atacar rebaños domésticos.

En el momento en que una manada se hace demasiado numerosa para que el territorio que ocupa pueda sostenerla, se produce de forma natural una disgregación de la misma.

Uno o más individuos se separan de ella para formar su propia manada, la cual deberá encontrar un territorio propio que le proporcione las oportunidades de caza necesarias para su subsistencia.

Se dan también casos en los que individuos solitarios, no integrados o expulsados de alguna manada, vagan por las montañas, e incluso por campos de cultivo, en busca de su sustento y de otros congéneres que estén dispuestos a crear una nueva manada.

Todo este estudio basado en el lobo iberico es igualmente aplicable al resto de especies de los de todo el mundo.
Aquí se da una breve descripción de las subespecies salvajes y su estado actual:

Lobos de Eurasia y Oceanía


Lobo europeo (Canis lupus lupus): El lobo más típico, de tamaño medio y pelaje grisáceo a oscuro. Habita en los bosques de Europa y Rusia, aunque ha desaparecido de muchos lugares. En ocasiones se le divide en varias subespecies:



Lobo italiano (Canis lupus italicus): De aspecto intermedio entre el lobo ibérico y el típico de Europa central y del este, hoy día aislado en distintas zonas protegidas de los Montes Apeninos y próximo a la extinción.



Lobo austro-húngaro (C. l. minor): Presente en Europa central y hoy en día bastante escaso, aunque sigue estando bien representado en los Balcanes.



Lobo ruso (Canis lupus communis): El más abundante de los lobos europeos y el de más amplia distribución, presente en Europa del este y Rusia, así como el sur de Siberia hasta el Océano Pacífico.



Lobo español o ibérico (Canis lupus signatus): Antaño presente en toda la Península Ibérica, estuvo a punto de extinguirse en los años 70, aunque pudo ser salvado gracias a la labor de varios naturalistas y divulgadores como Félix Rodríguez de la Fuente. Hoy es un animal protegido y se encuentra en expansión: se tiene noticia de que las poblaciones asentadas en Castilla y León están avanzando hacia Extremadura, Madrid y Guadalajara. Las poblaciones andaluzas han tenido menos suerte y parece que los últimos lobos de Sierra Morena han desaparecido en los últimos años. Abunda al noroeste de la Península. El tamaño es medio, algo más pequeño que otros lobos europeos, con un color pardo-grisáceo y manchas negras en los pies (de ahí el nombre signatus).
Lobo levantino (Canis lupus deitanus): Al igual que el lobo ibérico, fue nombrada por Cabrera en 1907, pero en este caso siempre ha habido muchas dudas de su autenticidad, pues fue descrito a partir de varios animales que estaban cautivos en Murcia y no se han observado en estado salvaje. Los lobos levantinos eran bastante más pequeños que los ibéricos, de pelo rojizo y corto. Probablemente los ejemplares de Cabrera fuesen sólo individuos aberrantes de lobo ibérico. En cualquier caso, no se tiene noticias de ellos desde principios del siglo XX.




Lobo de tundra asiático (Canis lupus albus): Lobo de gran tamaño y pelo largo y claro, con el que hace frente al clima frío de las tundras eurasiáticas, desde Finlandia al estrecho de Bering y Kamchatka. Su distribución se superpone ocasionalmente con la del lobo ruso, aunque no frecuenta tanto los bosques como éste.




Lobo estepario (Canis lupus campestris): En ocasiones se divide en dos variedades, desertorum y cubanensis (aunque ésta se considera otras veces como variedad del lobo tibetano). En ambos casos, se trata de lobos pequeños pero robustos, de pelo gris corto, adaptados a la vida en las estepas y desiertos de Rusia meridional y Asia central.





Lobo tibetano (Canis lupus laniger): De tamaño medio a grande, esta subespecie no defiende un territorio como las otras, sino que lleva una vida nómada. El pelo es hirsuto, con una coloración que va de pardo a grisáceo y negro. Habita en los desiertos fríos de China, Mongolia y manchuria.






















Lobo árabe (Canis lupus arabs): Lobo pequeño (sólo 66 cm en la cruz) y delgado, de orejas más desarrolladas que los demás y pelo muy corto, de color grisáceo a amarillento, más oscuro en el dorso. Recuerda vagamente a un chacal. Habita en las zonas menos extremas del suroeste de la península Arábiga, por donde vaga en pequeños grupos.





Lobo indio (Canis lupus pallipes): Parecido al lobo árabe, también de orejas desarrolladas y pelo corto, aunque más oscuro y de tamaño mayor. Se cree que fue uno de los primeros lobos domesticados y "padre" de varias razas de perros asiáticos actuales. Difundido desde Irán a la India central, hoy está en franca regresión debido a la caza y el mestizaje con perros asilvestrados.





Lobo de Hokkaido (Canis lupus hattai = Canis lupus rex): Raza de lobo difundida antiguamente en la isla japonesa de Hokkaido y tal vez en Sajalín, de tamaño medio y pelo pardo claro a gris-blanquecino. Se considera extinta en la actualidad.







Dingo (Canis lupus dingo): Debido a su aislamiento reproductivo respecto a cualquier raza de perros domésticos desde que fuera introducido en Australia hace 3500 años, el dingo se considera una subespecie de lobo aparte. Similar en cabeza y proporciones a los perros del sureste asiático, aunque más grande y robusto, habita en pequeños grupos en toda Australia, donde se alimenta preferentemente de canguros y (desde el siglo XIX) de ovejas que roba en las granjas, lo que le ha hecho impopular y por lo que ha sido perseguido en otros tiempos.



Lobo de Honshu (Canis lupus hodophilax): Pequeño lobo de color pardo que habitaba en zonas montañosas de las islas japonesas de Honshu, Shikoku y Kyushu. Las orejas y el morro corto lo asemejaban a un perro de la raza Akita Inu, su probable descendiente doméstico. Tradicionalmente considerado como un dios protector por la religión sintoísta, fue tolerado y alimentado desde antaño por los campesinos japoneses, por lo que esta subespecie se volvió bastante dócil con el tiempo. Todo cambió con la llegada de la Era Meiji, que consideró este animal como un peligro para las nuevas granjas y plantaciones al estilo occidental que se construyeron durante la modernización del país. La caza y la tala masiva de bosques lo llevó al borde de la extinción. Una epidemia de rabia le dio el golpe de gracia en 1905

Lobos de Norteamérica




Lobo de tundra americano (Canis lupus tundrarum): De gran tamaño y color claro, muy similar al lobo de tundra asiático pero de pelo más corto. Habita en las tundras del norte de Alaska.




Lobo de Alaska (Canis lupus pambasileus): Difundido en los bosques de Alaska y el noroeste de Canadá, de color gris, casi negro en el dorso y frente, similar a un perro de raza Husky. Actualmente, es el lobo más grande de América y probablemente del mundo.
Lobo gigante de Kenai (Canis lupus alces): Gran lobo, mayor que cualquiera de las subespecies vivas en la actualidad, que habitaba en la Península de Kenai, al sur de Alaska. El nombre de este lobo proviene de su presa más frecuente, el alce (Alces alces). Fue cazado hasta su extinción en 1935.











Lobo del Mackenzie (Canis lupus occidentalis): Otro lobo de gran tamaño de color variable entre el negro y el gris blanquecino. Fue descubierto en el valle del Río Mackenzie, de donde recibió el nombre. Su área de distribución se extiende desde el Océano Glacial Ártico hasta el norte de Alberta.





Lobo de la Bahía de Hudson (Canis lupus hudsonicus): Lobo de tamaño medio y pelaje largo y claro, nómada. Se desplaza siguiendo las migraciones de caribúes y se le puede encontrar en Alaska, Canadá y oeste de Estados Unidos. Se le confunde en ocasiones con el lobo de tundra americano.




Lobo de Bernard (Canis lupus bernardi): Lobo de pelo largo blanquecino, pardo en el lomo y con una raya negra a lo largo del dorso. Antiguamente difundido en el archipiélago Victoria, se extinguió como consecuencia de la caza en 1952.




Lobo de Baffin (Canis lupus manningi): El más pequeño de los lobos árticos, no reconocido como subespecie independiente hasta 1943. Habita en la isla de Baffin y otras islas menores adyacentes.




Lobo Ártico (Canis lupus arctos): Rivaliza en tamaño con el lobo de Alaska. Presenta una capa de pelo largo y totalmente blanco, en ocasiones rota por una poco marcada tonalidad grisácea en el dorso. Habita en las islas más septentrionales y banquisas de hielo del ártico canadiense.


Lobo de Groenlandia (Canis lupus orion): Subespecie de dudosa identidad, antaño difundida al noroeste de Groenlandia. Muchos biólogos la consideran una variedad del lobo ártico. Actualmente extinta o próxima a la extinción.


Lobo de Labrador (Canis lupus labradorius): Lobo de coloración gris en todo el cuerpo, salpicada de blanco en algunos ejemplares. Habita en la Península de Labrador y norte de Québec.





Lobo del este de EEUU (Canis lupus lycaon): Lobo de tamaño medio y coloración variable, antiguamente presente al este de Norteamérica, desde el sureste de Canadá a Florida, aunque hoy ha descendido mucho debido a la presión humana. Esta especie fue la primera que se describió en América del Norte (1775) y algunos autores la consideran una especie diferente Canis lycaon.





Lobo de Manitoba (Canis lupus griseoalbus): Probablemente extinto, aunque a veces se producen avistamientos. Antes difundido en Manitoba central y el norte de Saskatchewan.





Lobo de pradera (Canis lupus nubilus): Lobo de tamaño medio y pelo de color pardo claro, teñido de gris en cabeza y dorso, que usaba para camuflarse entre las hierbas de las grandes llanuras de EEUU, desde el sur de Manitoba y Saskatchewan al norte de Texas. Se considera extinto desde 1925, aunque existe la posibilidad de que queden algunos individuos en áreas remotas del estado de Minnesota.




Lobo tejano (Canis lupus monstrabilis): Lobo de pequeño tamaño y pelo oscuro, aunque algunos ejemplares presentaban ocasionalmente coloración blanca. Antiguamente difundido al oeste de Texas y Nuevo México, se extinguió en 1942.





Lobo mexicano (Canis lupus baileyi): Único lobo presente en las tierras altas mexicanas, llegando por el norte hasta Nuevo México y Arizona, típico de los bosques de hoja perenne de la zona. El manto de pelo es claro en las patas y la parte inferior del cuerpo, y oscuro en dorso y frente. En el cuello hay una banda de pelo claro y más largo. En la actualidad sobreviven poco más de 600 ejemplares en zonas protegidas y parques zoológicos.





Lobo mogollón (Canis lupus mogollonensis): Llamado así por los indios mogollón de Arizona y Nuevo México, en cuyas tierras habitaba. De pelaje normalmente oscuro, se extinguió en 1935.





Lobo del sur de las Montañas Rocosas (Canis lupus youngi): De pelo claro, también se extinguió hacia 1935. Se encontraba difundido en Utah, Arizona, Nuevo México, Colorado y Wyoming.




Lobo del norte de las Montañas Rocosas (Canis lupus irremotus): Antaño distribuido en las Rocosas y el sur de Alberta, se considera extinto en la actualidad, aunque en ocasiones se producen avistamientos en Montana.





Lobo de las Montañas Cascade (Canis lupus fuscus): De pelaje marrón oscuro salpicado de negro, extinto hacia 1940. Antes se encontraba a lo largo de la costa del Pacífico, desde el suroeste de Canadá hasta el norte de California.



Lobo de Vancúver (Canis lupus crassodon): Lobo de coloración gris-negra salpicada ocasionalmente de marrón, y tamaño medio. Se encuentra en la isla canadiense de Vancúver.




Lobo del Archipiélago Alexander (Canis lupus ligoni): Lobo pequeño de pelo corto y oscuro (generalmente negro) natural de las islas del Archipiélago Alexander, en el extremo sureste de Alaska.










Lobo de la Columbia Británica (Canis lupus columbianus): Lobo de gran tamaño y pelo largo, de color marrón oscuro o negro. Hoy en día extinto, antiguamente estaba presente presente en la Columbia Británica, Alberta y el curso del Yukón.





PORQUE AULLAN LOS LOBOS ?

Para comunicarse, para llamarse, para señalar su territorio, para atraer hembras, para ahuyentar machos, para tranquilizar a sus lobeznos. Para el lobo, lo más importante en el mundo es su manada, su familia, formada por la pareja reproductora, las crías del año y algunos ejemplares jóvenes de años anteriores. El aullido es para ellos una caricia sonora, tan cercana como los lametones de la madre, tan intensa como los olores del grupo. Pero con toda seguridad el aullido también es música. Sólo así se pueden entender sus conciertos nocturnos rompiendo la noche, llenos de sentimiento, entre pausas y sostenidos, individuales o a coro, repletos de vida, quizá también de nostalgia de tiempos mejores, homenaje a los muchos de los suyos caídos en esta desigual guerra sin cuartel por la supervivencia bajo el fuego, las balas, el veneno, la violencia inusitada del odio atávico que los humanos sentimos hacia su especie.


Cuenta una leyenda que una vez la luna se enredó en un árbol y un lobo se puso a jugar con ella, arrancándola de su eterna soledad. Pero el animal se fue y la luna, indignada, le robó su sombra. De ahí que le aúlle por las noches pidiéndole que se la devuelva.










Fuentes :
http://blogs.20minutos.es/cronicaverde
http://lobos.blogcindario.com
http://www.signatus.org/
http://www.signatus.es

3 comentarios:

::Valnaur:: dijo...

MUY COPADA LA INFO ^^

SUERTE

MONELI dijo...

te falto el lobo gris mexicano mi

Furia Salvaje dijo...

y ese lobo indio es increible